Día del Maestro: por qué se celebra el 11 de septiembre y cómo nació esta fecha
Cada 11 de septiembre, Argentina celebra el Día del Maestro. La fecha recuerda a Domingo Faustino Sarmiento, fallecido ese día de 1888 en Asunción del Paraguay. Pero detrás de esta jornada hay una historia que excede la figura de un hombre: habla de la construcción de la educación pública, del lugar de los docentes en la sociedad y de una decisión tomada en el ámbito educativo continental durante la década de 1940.
Cuando hoy se habla del Día del Maestro, la referencia inmediata es Domingo Faustino Sarmiento. Sin embargo, la fecha no fue establecida simplemente por tratarse de la fecha de su fallecimiento. Hubo un proceso previo que llevó a que el 11 de septiembre se transformara en una jornada de reconocimiento a los maestros y maestras.
¿Quién fue Domingo Faustino Sarmiento?
Domingo Faustino Sarmiento nació en San Juan en 1811 y murió en Asunción del Paraguay el 11 de septiembre de 1888.
Fue docente, escritor, periodista, político y presidente de la Argentina entre 1868 y 1874. Su vida estuvo atravesada por una preocupación que se convirtió en uno de los ejes de su pensamiento: la educación como herramienta para transformar la sociedad.
Siendo muy joven comenzó a enseñar. En 1826, con apenas 15 años, fundó una escuela en San Francisco del Monte de Oro, en San Luis, donde enseñó a pobladores de la zona. Gran parte de su formación posterior fue autodidacta.
Con el paso de los años, la educación dejó de ser para Sarmiento solamente una tarea vinculada con la enseñanza y pasó a convertirse en un proyecto político y social.
La educación como proyecto de país
Sarmiento sostenía que una sociedad necesitaba ampliar el acceso a la educación para poder desarrollarse.
Durante su trayectoria impulsó la creación de escuelas, bibliotecas y espacios destinados a la formación y circulación del conocimiento. En 1870, durante su presidencia, se creó además la Comisión Nacional de Bibliotecas Populares y se puso en marcha la institución que posteriormente sería la Biblioteca Nacional de Maestros.
También promovió la formación de docentes y el desarrollo de un sistema educativo organizado a escala nacional.
Su pensamiento quedó plasmado, entre otros trabajos, en De la educación popular, publicado en 1849, donde desarrolló buena parte de sus ideas sobre la enseñanza y la educación de la población.
Pero hay una precisión histórica importante: Sarmiento no sancionó la Ley 1420. Durante su presidencia no llegó a aprobarse una ley nacional de educación de esas características. La Ley 1420 fue sancionada en 1884, durante la presidencia de Julio Argentino Roca, y estableció para la educación primaria en el ámbito nacional principios de gratuidad, obligatoriedad y laicidad. Las ideas y políticas educativas impulsadas previamente por Sarmiento formaron parte de los antecedentes de ese proceso.
11 de septiembre de 1888: muere Sarmiento
El 11 de septiembre de 1888, Sarmiento murió en Asunción, Paraguay.
Su fallecimiento convirtió esa fecha en una referencia para recordar a una de las figuras argentinas más vinculadas con la educación.
Pero todavía pasarían varias décadas hasta que el 11 de septiembre se transformara oficialmente en el Día del Maestro.
1943: la decisión que dio origen a la fecha
El antecedente directo se encuentra en Panamá.
Entre el 27 de septiembre y el 4 de octubre de 1943 se realizó la Primera Conferencia de Ministros y Directores de Educación de las Repúblicas Americanas.
Durante ese encuentro se homenajeó a Sarmiento al cumplirse 55 años de su fallecimiento y se estableció una resolución que proponía el 11 de septiembre como una fecha especialmente apropiada para celebrar el Día del Maestro.
El argumento no se limitaba a recordar a Sarmiento. La resolución destacaba el valor de la tarea docente y el papel de los maestros en los primeros pasos de las nuevas generaciones y en el desarrollo cultural de los pueblos.
Es decir: la fecha nació como un homenaje a Sarmiento, pero también como un reconocimiento al trabajo de todos los maestros.
1945: Argentina adopta oficialmente la fecha
Dos años después de aquella conferencia, Argentina incorporó oficialmente la celebración.
En 1945, durante el gobierno de Edelmiro Julián Farrell, se adoptó por decreto la resolución surgida de aquella conferencia educativa realizada en Panamá. Desde entonces, el 11 de septiembre quedó establecido en Argentina como el Día del Maestro.
Así quedó trazada la relación:
1888 → muere Sarmiento.
1943 → la Conferencia de Ministros y Directores de Educación de las Repúblicas Americanas propone el 11 de septiembre como Día del Maestro.
1945 → Argentina adopta oficialmente la fecha.
De Sarmiento a todos los maestros
Con el paso del tiempo, la celebración dejó de estar centrada exclusivamente en la figura de Sarmiento.
El 11 de septiembre pasó a ser una fecha para reconocer a quienes sostienen cotidianamente la tarea de enseñar: maestras y maestros que trabajan en escuelas de todo el país, acompañando procesos de aprendizaje que muchas veces van mucho más allá de los contenidos de una materia.
Porque enseñar no consiste solamente en transmitir conocimientos.
También implica acompañar, escuchar, orientar, poner límites, despertar curiosidad, transmitir valores y, en muchos casos, convertirse en una referencia significativa para chicos y jóvenes.
La propia historia de la educación argentina muestra que la construcción de un sistema educativo no fue un proceso lineal. Hubo avances, discusiones, cambios políticos y distintas concepciones sobre qué educación necesitaba el país. La Biblioteca Nacional de Maestros señala precisamente que ese recorrido estuvo atravesado por marchas y contramarchas y por diferentes formas de relación entre el Estado y las políticas educativas.
Una fecha que sigue teniendo sentido
Más de ocho décadas después de que Argentina adoptara oficialmente el 11 de septiembre, la fecha conserva una pregunta de fondo: ¿qué lugar ocupa la educación en una sociedad?
La respuesta no depende únicamente de las leyes, los edificios escolares o los programas educativos.
También depende de quienes todos los días ingresan a un aula.
Por eso, detrás del nombre de Sarmiento y de una fecha incorporada al calendario, el Día del Maestro termina siendo una celebración mucho más amplia.
Es el reconocimiento a una profesión que trabaja con algo que no siempre puede medirse de inmediato: la posibilidad de que una persona aprenda, piense, pregunte y encuentre nuevas herramientas para construir su propio camino.
Línea de tiempo
1811 — Nace Domingo Faustino Sarmiento en San Juan.
1826 — A los 15 años comienza una de sus primeras experiencias como educador y funda una escuela en San Francisco del Monte de Oro, San Luis.
1849 — Publica De la educación popular, una de sus obras fundamentales sobre educación.
1868-1874 — Se desempeña como presidente de la Nación y profundiza políticas vinculadas con la expansión educativa.
1870 — Se crea la Comisión Nacional de Bibliotecas Populares y se impulsa la creación de la Biblioteca Nacional de Maestros.
1884 — Se sanciona la Ley 1420 de Educación Común, durante la presidencia de Julio Argentino Roca.
11 de septiembre de 1888 — Sarmiento muere en Asunción del Paraguay.
1943 — En la Primera Conferencia de Ministros y Directores de Educación de las Repúblicas Americanas, realizada en Panamá, se propone el 11 de septiembre como Día del Maestro.
1945 — Argentina adopta oficialmente la celebración.
11 de septiembre de cada año — El país conmemora el Día del Maestro, hoy entendido como una jornada de reconocimiento a las maestras y maestros.