El temporal de granizo y fuertes vientos del pasado 23 de octubre dejó 6.581 hectáreas de yerba mate afectadas en Misiones, según un relevamiento del Servicio de Extensión Yerbatero del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM).
El informe clasificó los daños en tres niveles: 5.045 hectáreas con afectación leve, 1.389 con daños moderados y otras 147 con deterioro severo.
La tormenta comenzó en Campo Viera, alrededor de las 19, y avanzó hacia el noreste, atravesando Campo Grande, Aristóbulo del Valle, Salto Encantado, Dos de Mayo, San Vicente, Fracrán y San Pedro.
El fenómeno combinó lluvias intensas, ráfagas de viento y caída de granizo de diferentes tamaños. Según los técnicos, la franja afectada tuvo entre dos y cuatro kilómetros de ancho y se extendió a lo largo de unos 110 kilómetros.
Los sectores con mayores daños
El relevamiento identificó dos núcleos de mayor severidad en las inmediaciones de Campo Viera y Dos de Mayo. Allí se observaron los niveles más importantes de defoliación y lesiones en las estructuras de las plantas.
En tanto, los daños moderados se concentraron principalmente sobre el eje central del recorrido de la tormenta, mientras que las afectaciones leves se distribuyeron hacia los laterales y en el tramo comprendido entre Dos de Mayo y San Pedro.
Desde el organismo aclararon que la distribución de los daños no fue uniforme y que pueden existir sectores puntuales con afectaciones moderadas incluso dentro de las áreas clasificadas como leves.
Qué recomiendan hacer con los yerbales afectados
Además de cuantificar las pérdidas, los técnicos del INYM pusieron el foco en las tareas que deben realizarse para favorecer la recuperación de las plantas.
La recomendación es realizar un saneamiento en aquellos yerbales con daños moderados y severos, retirando las ramas y estructuras afectadas para redirigir la energía de la planta hacia nuevos brotes en las partes sanas.
El Servicio de Extensión Yerbatero informó que ya lleva adelante jornadas de capacitación en las propias zonas damnificadas para orientar a los productores sobre estas prácticas.
Un dato favorable dentro del escenario es que gran parte de los yerbales afectados ya había sido cosechada y se encontraba en plena etapa de brotación cuando ocurrió el temporal.