El Cuerpo Gobernante modificó una postura vigente desde 1945. Los glóbulos rojos, glóbulos blancos, plasma y plaquetas dejan de estar sujetos a una decisión colectiva y pasan a quedar bajo la conciencia individual de cada creyente. La transfusión de sangre completa continúa rechazada por la organización.Los Testigos de Jehová modificaron su postura sobre el uso médico de la sangre después de más de 80 años de mantener un criterio colectivo sobre sus principales componentes.
La decisión fue comunicada por el Cuerpo Gobernante, máxima autoridad de la organización, y establece que cada creyente podrá decidir personalmente si acepta o rechaza glóbulos rojos, glóbulos blancos, plasma y plaquetas durante un tratamiento médico.
El cambio alcanza también la donación: cada miembro podrá decidir si dona esos componentes o fracciones de su propia sangre para que sean utilizados por otra persona.
La modificación representa un cambio respecto de la postura que la organización mantenía desde 1945. Sin embargo, no significa que los Testigos de Jehová hayan abandonado su posición general sobre las transfusiones.
La sangre completa sigue siendo rechazada
Uno de los puntos centrales para entender el alcance de la nueva disposición es que la organización mantiene el rechazo a las transfusiones de sangre completa.
Lo que cambia es el criterio aplicado a sus cuatro componentes principales. Hasta ahora existía una postura colectiva sobre ellos. Desde esta nueva disposición, la decisión queda en manos de cada creyente.
Así, dos Testigos de Jehová pueden tomar decisiones diferentes frente a un mismo tratamiento médico sin que uno de ellos pueda ser juzgado o presionado por el otro.
Un cambio que puede tener consecuencias en hospitales
La modificación también tiene un impacto concreto en el ámbito sanitario.
En una cirugía, una emergencia, un traumatismo o cualquier otro tratamiento en el que los médicos consideren la utilización de componentes sanguíneos, un paciente Testigo de Jehová podrá decidir individualmente si acepta o rechaza esos productos.
Un paciente podría aceptar plasma o plaquetas, por ejemplo, mientras otro podría rechazarlos. La decisión dependerá de la conciencia de cada persona.
Para los profesionales de la salud, esto significa que ya no puede asumirse que todos los pacientes pertenecientes a esta religión tomarán necesariamente la misma decisión respecto de esos cuatro componentes.
La organización reconoce que habrá decisiones diferentes
El propio Cuerpo Gobernante anticipó que no todos los creyentes llegarán a la misma conclusión.
Algunos podrán continuar rechazando los cuatro componentes principales porque consideran que hacerlo es contrario a los principios bíblicos. Otros podrán aceptar algunos o todos ellos.
La nueva posición establece que ambas decisiones pertenecen al ámbito personal y que ningún integrante de la congregación tiene autoridad para intervenir en la decisión médica de otro.
El argumento religioso detrás del cambio
La modificación se basa en una revisión de la interpretación bíblica que la organización realiza sobre la sangre.
El Cuerpo Gobernante sostiene que las Escrituras establecen que los cristianos deben abstenerse de sangre, pero considera que la Biblia no establece de manera explícita cómo deben utilizarse médicamente sus distintos componentes.
A partir de esa interpretación, la conducción de los Testigos de Jehová decidió no imponer una única respuesta sobre los cuatro componentes principales y trasladar esa decisión a cada creyente.
Confidencialidad y asistencia médica
La nueva disposición también señala que los miembros no tienen obligación de comunicar sus decisiones médicas a otras personas, más allá de quienes hayan sido designados para intervenir en esas cuestiones.
Los Testigos de Jehová cuentan además con comités de enlace con los hospitales, que pueden colaborar con los pacientes para facilitar la comunicación con los equipos médicos y ayudar a encontrar profesionales que respeten sus decisiones y su confidencialidad.
La organización anunció que publicará material adicional en jw.org y en la aplicación JW Library, incluyendo una tabla con los productos más habituales derivados de la sangre.
Un cambio histórico, pero con un límite claro
La decisión marca una modificación importante en una de las cuestiones más conocidas y controvertidas de la doctrina de los Testigos de Jehová.
Pero el alcance del cambio tiene un límite preciso: la organización no eliminó su postura contra la transfusión de sangre completa.
La novedad está en que los cuatro componentes principales —glóbulos rojos, glóbulos blancos, plasma y plaquetas— dejan de tener una respuesta colectiva obligatoria y pasan a formar parte de una decisión individual de conciencia.
Después de más de ocho décadas, la organización cambia así no solamente qué puede decidir un creyente frente a determinados tratamientos, sino también quién tiene la última palabra sobre esa decisión: cada paciente.