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LA CARTA ORGÁNICA DE SAN PEDRO DESTINÓ UN 5% A LA PRODUCCIÓN ¿QUÉ PASÓ CON ESA HERRAMIENTA?

La Carta Orgánica Municipal, vigente desde 2019, estableció la creación de una Secretaría de Desarrollo Rural y Medioambiente

LA CARTA ORGÁNICA DE SAN PEDRO DESTINÓ UN 5% A LA PRODUCCIÓN ¿QUÉ PASÓ CON ESA HERRAMIENTA?

 

 

Para ella un presupuesto equivalente al 5% de lo recaudado por la Tasa General de Inmuebles. La norma también contempla capacitación, asistencia a productores, financiamiento, agroindustria, valor agregado y comercialización. ¿Cuánto dinero podía representar y qué parte de ese esquema se implementó realmente?

 

Una norma que fijó un camino

 

La discusión sobre el desarrollo económico de San Pedro no empieza con la coparticipación ni con los problemas presupuestarios actuales.

 

Existe una herramienta institucional que define, desde hace años, qué políticas debería impulsar el municipio: la Carta Orgánica Municipal, sancionada en 2018 y vigente desde 2019.

 

El texto no solamente organiza el funcionamiento del gobierno local. También establece políticas vinculadas con la producción agropecuaria, la industria y el desarrollo económico.

 

Entre ellas aparece la creación de una Secretaría de Desarrollo Rural y Medioambiente, a la que la Carta Orgánica asigna una fuente de financiamiento específica: un presupuesto equivalente al 5% de la recaudación tributaria de la Tasa General de Inmuebles.

 

La norma establece además que el mecanismo debía ser reglamentado por el Concejo Deliberante.

 

La pregunta, entonces, es concreta: ¿qué pasó con esa herramienta desde 2019 hasta hoy?

 

¿Cuánto dinero representaba ese 5%?

 

Hay una dificultad para responderlo con precisión.

 

No encontramos publicada una serie oficial que permita reconstruir, año por año, cuánto recaudó específicamente San Pedro por la Tasa General de Inmuebles entre 2019 y 2026.

 

Por eso, no sería correcto afirmar que el municipio dejó de invertir determinada cantidad de dinero.

 

Pero sí podemos dimensionar qué significaba el mecanismo establecido por la Carta Orgánica.

 

Recaudación anual de la Tasa General de Inmuebles| 5%

$100 millones| $5 millones

$200 millones| $10 millones

$300 millones| $15 millones

$400 millones| $20 millones

$500 millones| $25 millones

 

Son escenarios ilustrativos, no cifras atribuidas a San Pedro.

 

La comparación con otros municipios misioneros permite, sin embargo, entender que no se trata necesariamente de un porcentaje simbólico.

 

Por ejemplo, Bernardo de Irigoyen presupuestó para 2026 alrededor de $53 millones por la Tasa General de Inmuebles. Aplicando el 5% previsto en la Carta Orgánica de San Pedro, esa recaudación equivaldría a unos $2,65 millones.

 

En municipios con una base tributaria mayor, el monto puede ser considerablemente superior.

 

El dato sirve para ponerle números a una discusión que muchas veces queda en términos abstractos: cada $100 millones recaudados por esa tasa implicarían $5 millones destinados a la política prevista por la Carta Orgánica.

 

Más que una Secretaría: una política integral

 

El artículo de la Carta Orgánica dedicado a la promoción de la producción agropecuaria e industrial va mucho más allá de crear una dependencia municipal.

 

La norma plantea herramientas para:

 

- fortalecer la producción agropecuaria;

- promover pequeñas agroindustrias rurales y urbanas;

- capacitar y asistir a productores;

- fomentar el financiamiento;

- llevar un registro de productores;

- promover la transformación de las materias primas;

- generar valor agregado;

- diversificar la producción;

- mejorar la comercialización de los productos locales.

 

La lógica es bastante clara:

 

Producir → cuidar → cosechar → transformar → agregar valor → acopiar → transportar → comercializar.

 

El objetivo no era solamente producir más.

 

Era también evitar que la materia prima saliera del territorio sin transformación, generar trabajo y conseguir que una mayor parte del valor económico quedara dentro de San Pedro.

 

El productor necesita algo más que un lugar donde vender

 

En este punto aparece otro elemento de la historia reciente de San Pedro: los mercados destinados a la producción local.

 

En 2020 se inauguró el Mercado de la Soberanía Alimentaria en avenida República Argentina y Almirante Brown.

 

Un año después, en 2021, se licitó la construcción de un Mercado Concentrador para San Pedro, con una inversión proyectada en ese momento de unos $93 millones.

 

La infraestructura es importante.

 

Pero un mercado, por sí solo, no genera producción.

 

Un productor puede tener un lugar donde vender y seguir teniendo dificultades para conseguir insumos, asistencia técnica, financiamiento, transporte, acopio o volumen suficiente para abastecer de manera permanente ese mercado.

 

Por eso la política que plantea la Carta Orgánica es más amplia que una obra.

 

La pregunta no es solamente si San Pedro tuvo o tiene un mercado.

 

La pregunta es si existió una política sostenida para que el productor pudiera llegar hasta ese mercado en condiciones de producir, transformar y comercializar.

 

Siete años, varias preguntas

 

Desde la entrada en vigencia de la Carta Orgánica transcurrieron más de siete años.

 

Ese período permite formular algunas preguntas concretas:

 

¿La Secretaría de Desarrollo Rural y Medioambiente fue creada formalmente?

 

¿Se reglamentó el mecanismo del 5%?

 

¿La asignación apareció en los presupuestos municipales?

 

¿Fue ejecutada y rendida en las cuentas públicas?

 

¿Cuánto se destinó efectivamente a capacitación, asistencia técnica, financiamiento, industrialización y comercialización?

 

Son preguntas que no se responden mirando solamente una obra o una inauguración.

 

Se responden revisando presupuestos, ordenanzas, rendiciones de cuentas y políticas implementadas.

 

La discusión de fondo: cuánto genera San Pedro

 

La discusión sobre esta herramienta también lleva hacia un problema más amplio.

 

San Pedro recibe una parte importante de sus recursos a través de la coparticipación y de transferencias provinciales. Al mismo tiempo, los recursos propios representan una proporción relativamente baja de sus ingresos municipales.

 

Pero esa situación no puede analizarse únicamente desde la fórmula de coparticipación.

 

También hay que mirar qué ocurre dentro de la economía local.

 

¿Cuánto produce San Pedro?

 

¿Cuánto transforma?

 

¿Cuánto valor agregado genera?

 

¿Cuánto de esa actividad termina generando recursos para el municipio?

 

Y, sobre todo, ¿qué relación existe entre una economía con poco valor agregado y un municipio que depende en buena medida de recursos que llegan desde afuera?

 

La Carta Orgánica estableció herramientas para intentar intervenir sobre una parte de ese problema.

 

Después de siete años, la discusión pendiente es saber cuánto de esa herramienta se puso efectivamente en marcha.

 

Porque antes de preguntarnos solamente cuánto recibe San Pedro, también vale preguntarnos:

 

¿Cuánto puede generar San Pedro por sí mismo?

 

Próxima entrega: los recursos propios del municipio y su relación con la estructura económica local.