El Refugio San Roque de San Pedro comunicó que, ante la difícil situación que atraviesa y la falta de capacidad para responder a la demanda, dejó de recibir nuevos animales en sus instalaciones.
La decisión alcanza a animales abandonados, entregados por sus propios dueños o trasladados por situaciones particulares. Según explicaron desde el refugio, los llamados constantes por abandono y otros conflictos relacionados con los animales superan las posibilidades de respuesta del espacio.
A través de un comunicado dirigido a la comunidad, solicitaron mayor responsabilidad y empatía, y recordaron que el cuidado de los animales corresponde, en primer lugar, a quienes deciden tenerlos a su cargo.
También pidieron no ignorar los casos de maltrato o abandono, promover el diálogo entre vecinos cuando sea posible y realizar la denuncia ante la Policía frente a situaciones graves.
Desde el refugio remarcaron que no pueden continuar afrontando solos una problemática que involucra a toda la comunidad.
La decisión deja en evidencia una dificultad que va más allá de un solo espacio de protección: cuando aumentan los casos de abandono y no hay capacidad suficiente para recibirlos, la responsabilidad de cuidar a los animales también exige compromiso de sus dueños y de la sociedad.