Elías Alvez tiene 29 años y vive con su esposa. Después de trabajar 12 años en la empresa Dass, compró tres hectáreas para desarrollar su emprendimiento. El tornado del 11 de septiembre destruyó su vivienda de madera y dañó su producción. Asegura que, pese a las visitas y el relevamiento, no recibió asistencia municipal ni provincial.
A más de un mes del tornado que golpeó Cruce Caballero, en San Pedro, Elías Alvez intenta recuperar su vivienda y su vivero con materiales reciclados y compras fiadas. Según su testimonio, el intendente Miguel Dos Santos le prometió una carpa y media sombra para comenzar a reparar los daños, pero la entrega nunca se concretó.
El productor sostiene que, hasta este 20 de octubre, no recibió ayuda de la Municipalidad ni del Gobierno de Misiones, encabezado por Hugo Passalacqua. Su reclamo incluye la falta de materiales y de respuestas después de que distintas personas visitaran la propiedad, fotografiaran las pérdidas y registraran sus datos.
“Nosotros nos sentimos abandonados”, expresó durante la entrevista.
Doce años en Dass y un proyecto propio en la chacra
Elías tiene 29 años y vive únicamente con su esposa. Trabajó durante 12 años en la empresa de zapatillas Dass y posteriormente compró tres hectáreas en Cruce Caballero, donde desarrolló un vivero de plantines de yerba mate y eucaliptus.
La actividad se convirtió en el sustento de la pareja. El tornado del 11 de septiembre de 2026 afectó tanto el lugar donde vivían como la infraestructura necesaria para seguir produciendo.
La vivienda de madera, de seis por siete metros, quedó destruida. Según explicó, una segunda construcción con losa, todavía sin terminar, resistió el temporal y les permitió resguardarse.
También sufrieron daños las coberturas del vivero, los depósitos de agua y las instalaciones eléctricas.
“Todo el trabajo, todos esos años de trabajo, perdimos en cuatro minutos, más o menos”, relató.
Una pérdida estimada en ocho millones de pesos solo en plantines
Alvez señaló que perdió aproximadamente 40.000 plantines de yerba mate, cuyo valor estimó en unos ocho millones de pesos, calculados a un precio de venta bajo.
La cifra corresponde a su propia estimación y no incluye otros gastos del emprendimiento, como sustrato, abono, coberturas e instalaciones.
Parte de la producción estaba en germinación y otra se distribuía en cuatro canteros de 25 metros. La pérdida de la protección del vivero dejó a las plantas expuestas.
Elías considera que una entrega oportuna de media sombra podría haber permitido recuperar parte de esa producción. Esa posibilidad forma parte de su evaluación sobre lo ocurrido.
La promesa de materiales y una espera sin resultados
Según el productor, Dos Santos visitó la chacra después del tornado y le anunció que enviarían materiales el lunes siguiente.
Alvez afirma que volvió a comunicarse y recibió la misma respuesta, pero pasaron aproximadamente dos semanas sin que llegara la asistencia.
También relató que otras personas concurrieron para relevar las pérdidas. “Pasaban para sacar fotos, llevar nuestros datos y nunca más aparecieron”, sostuvo.
Elías atribuyó al intendente otra expresión que le provocó malestar: que debían agradecer estar vivos. Para el productor, esas palabras no respondían a la necesidad de recuperar su trabajo.
“Eso para mí fue un garrotazo”, manifestó.
Compras fiadas para volver a producir
Ante la espera, consiguió media sombra fiada en una agropecuaria de San Pedro y comenzó a reparar lo que pudo. También obtuvo una motosierra para retirar plantas caídas y avanzar con la limpieza.
La pareja recupera chapas, cose coberturas y reorganiza la producción con los recursos disponibles. Todavía debe resolver problemas de riego, reparar instalaciones eléctricas y afrontar nuevas compras.
“Las cuentas no sabemos cómo vamos a pagar todavía”, reconoció.
El reclamo se concentra en conseguir herramientas para retomar la actividad: “No pedíamos que nos den una cucharada de comida en la boca, sino que nos apoyen con lo que nosotros teníamos para seguir trabajando”.
El relevamiento no equivale a la recuperación
El testimonio contrasta con la afirmación provincial de que “fueron atendidas todas las familias que sufrieron daños materiales en sus chacras”. En su caso, Elías distingue las visitas y el registro de pérdidas de una asistencia que le permita reconstruir.
El material disponible no incorpora una respuesta específica de la Municipalidad ni del Gobierno provincial sobre su reclamo.
Superar la emergencia requiere algo más que constatar los daños. Para una familia que vive de su producción, recuperar una vivienda habitable y las condiciones para trabajar son necesidades inseparables. Elías y su esposa aseguran que todavía intentan resolver ambas por sus propios medios.